Recuperación del sonido ruso
A los que tenemos cierta edad, la versión que el maestro Nesterowicz hizo de la quinta sinfonía de Tchaikovsky nos transportó a aquel sonido apabullante con el que la Orquesta Filarmónica de Leningrado nos deslumbró en la interpretación de la Patética del compositor ruso. Fue en mayo de 1989, el muro de Berlín caería en noviembre. Entonces el gran Yuri Temirkanov al frente. Hoy el, no menos grande, por lo menos en este repertorio, Nesterowicz.
La Euskadiko Orkestra ha cerrado la temporada con unas versiones de dos compositores rusos –Prokofiev es el otro–, especialmente inspiradas por el espíritu de las partituras: el espectacular devenir del virtuosismo, casi imposible de ejecutar, en Prokofiev; y el profundo dolor, (y gozo), que atraviesa las últimas sinfonías, de Tchaikovsky. El pianista, también ruso, Boris Giltburg, apenas pasados los primeros compases de la dulce melodía del andante, que abre la obra, nos introduce en el........
