El eclipse y el nieto
El eclipse del pasado 12 de agosto dejó muchas imágenes, pero también despertó viejas historias.
El eclipse solar en Sendaviva
En 1912, un niño de unos doce años contempló un eclipse de sol. Había nacido en 1900 y aquella imagen debió de quedar bien guardada en su memoria. Muchos años después, siendo ya abuelo, se lo contó a uno de sus nietos, que entonces tenía aproximadamente la misma edad. Le habló de lo que había visto y de cómo se había vivido aquel extraño momento en el que, en pleno día, el........
