De Jackson a Lolita
Que el destino nos libre de pleitos y querellas. Es la terrible pesadilla de un país donde la justicia es el servicio público peor valorado por la ciudadanía a causa de su parsimonia y politización, por kafkiana. Y si entre peinados, marchenas y con Aldama de santo patrón, no hay manera de confiar en la rectitud de los tribunales, vayamos a la justicia narrativa, esa que proviene de libros, series y audiovisuales en los que se desvela la verdad que........
