Ofertas tentadoras
Nos vamos a pasar seis años conmemorando el 50 aniversario de la Transición, hito a hito, golpe a golpe, verso a verso. Curiosamente cuando la Transición tuvo mucho de patada p'alante y olvido. Se olvidó por miedo, por conveniencia, por egoísmo y hasta por necesidad. Pero el peso de la realidad se impuso y el franquismo tuvo que plegar velas o reciclarse. Hubo cambios de chaqueta y ruptura de corsés. El capitalismo para eso es muy intuitivo y el dinero entendió clarísimamente de dónde venía el aire.
Felizmente ahora se presta más atención a la memoria como fuente de justicia y reparación frente a escarnios y sufrimientos que cosechan respetos asimétricos. Superadas la guerra, la dictadura, ETA, las torturas (se supone) y el GAL, la cuestión está en soportarnos y a ser posible entendernos, si bien la memoria no es el pasado inmovilizado con un cepo. Cada........
