El porvenir democrático
Dice Iván Redondo que la nueva comunicación política consiste en generar conversación. De ahí tanta pirotecnia partidista lanzada al aire, como bombardas en la noche de San Juan, con más o menos mecha. Las conversaciones rachean, cambian de dirección y de velocidad, y si soplan fuerte modifican la agenda. Por eso los partidos necesitan anemómetros. Redondo es una máquina con El Manual de instrucciones, pero la anticipación resulta compleja en estructuras que sufren para atraer mayor talento. La política es soluble, pero le falta cacao y aroma. El donostiarra lo sabe y derrocha experiencia y pasión.
“Aprendamos a tomarnos la política con toda la seriedad que merece, pero no al pie de la letra”
Hablando de olores, el humo de los cigarrillos tuvo en la Transición esa aureola que estúpidamente se asociaba al tabaco. El mechero era un comodín para ligar y los Zippo sumaban puntos políticos. Una foto........
