No se resignifica la humillación
El Ayuntamiento de Pamplona insiste en la vieja receta de la “resignificación” para el monumento a los Caídos. Lo llaman centro cultural, lo llaman espacio ciudadano, lo llaman lugar de memoria. Pero no nos engañemos: se trata de mantener en pie un símbolo franquista en el corazón de la ciudad.
Ese edificio no es neutro ni puede serlo jamás. Fue levantado para glorificar a Mola y Sanjurjo, para enaltecer a los verdugos y borrar a las víctimas. Resignificarlo sería pedirnos que........
