La inmigración no colapsa la sanidad
Durante años se ha extendido la idea de que la población inmigrante colapsa el sistema sanitario. Sin embargo, los datos muestran una realidad distinta. La evidencia científica disponible en España apunta, de forma consistente, en la dirección contraria.
Un trabajo destacado realizado en Aragón por Luis Andrés Gimeno-Feliu y su equipo, basado en más de 120.000 consultas, encontró una menor frecuentación ajustada por edad en la población inmigrante: en adultos, 4,7 visitas anuales frente a 2,8; en niños, 7,1 frente a 4,8.
Este patrón no es aislado. Revisiones sistemáticas publicadas en revistas como Gaceta Sanitaria, que analizan múltiples estudios en España y otros países, confirman que el uso de Atención Primaria es similar o menor en inmigrantes, y claramente inferior en atención especializada y hospitalaria.
Los datos más recientes refuerzan esta tendencia. Un estudio publicado en 2025 en la Revista Clínica de Medicina de Familia muestra que, incluso comparando personas con igual nivel socioeconómico, los inmigrantes acuden menos al médico de familia: 78,4% frente a 82,9% en la población autóctona.
Menos consultas incluso comparando por edad
Una explicación habitual es que la población inmigrante es más joven y, por tanto, necesita menos atención sanitaria. Aunque la edad influye, no lo explica todo. Al comparar grupos equivalentes, la diferencia persiste. Según la Encuesta Nacional de Salud, en las últimas cuatro semanas consultaron el 25% de los españoles de 15 a 44 años frente a alrededor del 17% de los........
