Trabajo, ocio. Yin, yang
El yin y el yang representan fuerzas opuestas que a la vez son complementarias según la filosofía taoísta. Hagamos una comparación en términos de economía tradicional. La carne de pollo y la carne de cerdo se consideran bienes sustitutivos. Eso quiere decir que si sube el precio de uno, sube el consumo del otro. Lo mismo ocurre con frutas como la manzana y la pera: si sube el precio de una, compramos más de la otra. Incluso Mercadona llegó a admitir su error al no aplicar correctamente el concepto: tenía como estrategia vender siempre manzana de temporada. Costase lo que costase. Al final, el precio era prohibitivo. Nadie compraba. Pasamos a los bienes complementarios: si sube el precio de uno, baja el consumo del otro. Van en el mismo paquete. Sirven como ejemplos la entrada de cine y las palomitas o las raquetas y las pelotas de tenis.
En este enfoque, no podemos aplicar ninguna de estas definiciones al trabajo y el ocio. Se consideran a la vez sustitutivos y complementarios. En cierta forma, el uno no tiene sentido sin el otro. Si estamos todo el día trabajando, ¿para qué? Si estamos todo el día ociosos, ¿para qué? El planteamiento adecuado, siempre que nuestras circunstancias lo permitan,........
