Pensar con jazz
Durante siglos, el arte no sirvió solo para poner el mundo bonito, sino para explicarlo. En las iglesias, retablos, frescos y vidrieras enseñaban historias bíblicas a una población que no sabía leer. La Iglesia comprendió muy pronto algo que algunos comunicadores ignoran: una imagen puede entrar por donde un discurso se atasca. Antes del PowerPoint ya estaban las vidrieras, solo que con mejor luz.
El arte ha funcionado como relato, propaganda, memoria o catecismo. Los murales políticos y los carteles de guerra no adornaban una idea: la hacían visible, temible o deseable. Porque la forma no es el envoltorio del mensaje. También es mensaje.
Conviene recordarlo ahora, cuando confundimos arte y creatividad como si fueran dos palabras de........
