Hernio. Fin de las vacaciones, por José Manuel Etxaniz
Centro geográfico de Gipuzkoa con sus 1.078 metros: Hernio. Testigo de las romerías que todos los domingos de septiembre se celebran en su base, el collado de Zelatun. Fuimos el último lunes de agosto. Mi nieto Kerar, de cinco años, y yo, casi setenta de diferencia, acompañados de otros familiares, para finalizar las vacaciones estivales. Los padres del chaval a sus curros, las nietas postizas, Polina y Vicka, a la escuela en Ucrania y yo, a lo mío. Eso sí, fue mi última ascensión. El penúltimo tramo, el de las piedras sueltas, es pelín complicado y exige mucha atención para evitar caer al abismo. El chaval iba de la mano de su padre.
Iniciamos el ascenso atravesando la umbría de la histórica ermita de San Juan Bautista, que fuera sede de las juntas de la Alcaldía Mayor de Sayaz (Aia, Albiztur, Beizama, Bidania, Errezil y Goiatz), citada en la Ordenanza de la Hermandad de la Provincia del año de 1397. Está ubicada junto a la venta de Iturriotz, donde Ignacio de Loyola hizo noche en mayo de 1535 cuando, procedente de París y pasando a la vera del caserío Granada, todavía sin vivero de truchas, en Errezil, se dirigió al hospital de la Magdalena de Azpeitia.
No existe un camino propiamente dicho. Son trochas trazadas por las pisadas del ganado que dificultan un ritmo de pasos uniforme.
Kerar, que ya subió al vecino Gazume (1.001 metros) me indicaba la senda más cómoda o la piedra que debía pisar para no resbalar. Es charlatán, curioso, ávido de saber, preguntón, competitivo.........
