El verdadero Mundial empieza después
La primera jornada de un Mundial casi siempre deja una misma sensación: los favoritos todavía juegan atados. El debut suele ser el partido más incómodo, condicionado por la presión, la expectativa y el miedo al error. Los equipos aún no se muestran del todo liberados, y eso explica muchos marcadores ajustados y actuaciones irregulares que hemos visto hasta ahora. Marcar primero —abrir la lata— sigue siendo el gran factor que cambia el guion y empuja los partidos hacia una lógica más reconocible.
Hasta ahora, uno de los encuentros más atractivos ha sido el empate........
