Manolo, Paco y el esperpento
Si alguien pretendía que el encuentro en el Santiago Bernabéu del Papa León XIV con la comunidad diocesana de Madrid se convirtiera en memorable, lo consiguió con la idea del partido de fútbol como metáfora eclesiástica. Manolo Lama y Paco González, monaguillos ocasionales, narraron una experiencia religiosa que ni con electroshocks podremos borrar de nuestra mente. Un ejercicio de religiosidad infantiloide que provocaba primero estupor y, al final, lágrimas de risa. Al estilo radiofónico más castizo e inflamado, relataron una coreografía futbolística como alegoría de la labor de la Iglesia: “¡Una parroquia abiertaaaa!........
