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Sandokán

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21.03.2026

En 1976 causaba furor en TV la serie ‘Sandokán, el tigre de Malasia’ inspirada en las novelas de Emilio Salgari e interpretada por Kabir Bedi. La historia iba de venganzas y sed de libertad. Un príncipe malayo se hace pirata para luchar contra la tiranía británica y recuperar su reino en manos del muy malvado James Brooke. 

El pasado 5 de febrero fue noticia Juan José Jiménez Collar, el ‘Sandokán’ del fútbol español. El Cádiz le hizo un homenaje poniendo su nombre en la Puerta 4 del ‘Nuevo Mirandilla’. El sencillo acto arrancó las lágrimas del exjugador, marcado a los 68 años por las cicatrices de la vida. Ángel Rodríguez, del área de Historia del club, le definió como “un hombre humilde, cadista, carnavalero, apasionado de la Semana Santa y gaditano cien por cien”. 

Juan José nació en el barrio de Astilleros el 29 de julio de 1957 y debutó con el Cádiz el 3 de febrero de 1976 con 18 años. Para foguearse fue cedido al Jerez junto a Pepe Mejías y regresó a su club de la mano de Roque Olsen. Durante cuatro temporadas fue el propietario de la banda derecha y en 1982 ya estaba en la agenda del Barça y el Real Madrid. En los años 70 había llegado a España el periodista Héctor del Mar. El narrador argentino importó una nueva manera de explicar la lucha libre y el fútbol en La Ser y Radio Intercontinental. Por su forma de cantar los goles fue conocido como ‘el hombre del gol’. 

Sin embargo, se hizo célebre por nombrar a los futbolistas con simpáticos apodos en sus transmisiones. Héctor del Mar ‘bautizó’ a Juan José como ‘Sandokán’, el pirata que había triunfado en TV con quien compartía greñas, barba y estilo ‘ochentero’. Ese mote lo llevará toda su vida. ‘Tequila’ era Hugo Sánchez; ‘Lobo’, Carrasco; ‘Taquicardia’, Marcos; ’Pelusa’ Maradona; ‘Muñeco’, Simonsen; y así con los jugadores más célebres. Núñez e Irigoyen cerraron el acuerdo por ‘Sandokán’ en enero de 1982, adelantándose al Madrid. 

El fichaje se hizo por 60 millones, el concurso del Barça en el Carranza y la cesión de Totó, informaba ‘El Mundo Deportivo’. Tras el partido Atlético-Cádiz jugado en abril una reunión en Madrid rompió el pacto. Juan José ignoraba el preacuerdo con el Barça y el gerente madridista Fernández Trigo e Irigoyen aceleraron la operación con un contrato hasta 1985. Las simpatías del jugador por el club merengue decantaron la decisión y a la mañana siguiente el avión que le debía llevar a Barcelona salió con una butaca vacía: el defensa pasaba la revisión médica en Madrid. De cobrar 200.000 pesetas en Cádiz pasó a percibir 3,5 millones y a vivir en Majadahonda. El club le advirtió que se cortara la barba, a lo que se negó. Con Di Stéfano fue titular el primer año y disputó las cinco competiciones en las que los blancos cayeron en todas las finales. 

El gol burlón de Maradona que dio con las partes sensibles de Juan José en el poste en la Copa de la Liga se convirtió en un ‘hit’ televisivo. “Nadie dice que Juan José viene corriendo desde el campo contrario y que todos los demás del Madrid se quedan parados. En vez de hacer como Goikoetxea y romperle la pierna, cubrí el balón. A algunos les hace gracia el regate…”, se defendía en el ‘Diario de Cádiz’ para añadir: “mi precio es haber jugado 14 años y no haber lesionado a ningún futbolista”. 

El segundo año jugó menos y en el último Amancio le ignoró. “No le gustaban los andaluces”, acusó. Ganó una Copa de la UEFA y una Copa de la Liga y el Madrid no le renovó. El Malta-España de mayo de 1983 fue su cuarto y último partido en la selección. Miguel Muñoz optó por Señor en lugar de ‘Sandokán’. De regreso al hotel, en el interior del autocar hubo fiesta por el 2-3 y Juan José y otros jugadores contestaron a los insultos de los hinchas locales con un ‘calvo’. La gracieta consistía en bajarse los pantalones y mostrar el culo por la ventana. Por casualidad por ahí pasaba Pablo Porta y su corte de directivos. Nunca más regreso a ‘la Roja’. El Cádiz no movió un dedo para repescarlo. 

La peña Enrique Mateos recogió firmas y la presión popular empujó a Irigoyen a extenderle un contrato hasta 1991. Una vez agotado le dijeron que se fuera tranquilo de vacaciones y al regreso le rechazaron. A los 35 años inició una nueva vida nada regalada. El dinero ya no corría. La vida consistía en ganarse las habichuelas trabajando de lo que fuera y llevar dinero a casa. Fue encargado del restaurante de Pepe Mejías, repartidor de publicidad y tubero en el astillero. En 1993 fue detenido en el Puerto de Santa María al ser relacionado con el tráfico de drogas pero fue puesto en libertad sin cargos. En los últimos años viajaba de embajador por las peñas del Madrid.

El efímero fichaje de Manolo Hierro en el nuevo Barça de Cruyff

La historia de Hierro II en el Barça fue efímera. Manolo Hierro, el segundo de los tres hermanos Antonio y Fernando Ruíz Hierro, fue fichado por el Barça en febrero de 1988 por 150 millones tras destacar dos años como central en el Valladolid de Vicente Cantatore. El refuerzo se atribuyó a Luis Aragonés y a Ramón Martínez, que llegó de Pucela al Camp Nou como gerente. El defensa andaluz fue el único fichaje antes de la llegada de Cruyff como técnico y Josep Lluís Núñez le presentó el 8 de julio en la sala de juntas del club. En abril había estallado el ’motín del Hesperia’ y el presidente llevó a cabo una revolución en la plantilla dando la baja a 14 jugadores y gastando 2.000 millones en 13 fichajes. Durante el ‘stage’ en Papendal se intuyó que Cruyff iba a contar con Aloisio, Alexanco y Serna como centrales, pero no con Hierro II. También estaban Migueli y Salva. El defensa de Vélez-Málaga aceptó una cesión al Betis donde le acompañaron Calderé y Rojo. Después fue fichado por el Tenerife que pagó 55 millones.


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