El Tottenham se suicidó en quince minutos
El fútbol es infinito. Por mucho que hayas visto sigues encontrando cosas nuevas. La de anoche fue así: un ataque de entrenador que pone al portero suplente, éste encaja tres goles en catorce minutos, entonces le retira y saca al titular. Tudor, Kinsky y Vicario son los nombres de los protagonistas del suceso, que retrata muy mal al primero de ellos y sitúa como víctima al segundo, el joven meta checo.
