La crisis silenciosa del Órgano Legislativo
La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) debería ser el espacio donde convergen la representación ciudadana, la deliberación democrática y la construcción de consensos. Sin embargo, adolece de una crisis profunda que ha desgastado su propia institucionalidad: no legisla con idoneidad, no fiscaliza con eficiencia, ni representa genuinamente los intereses de la sociedad.
Su debilitamiento extremo se produjo en casi 20 años de gobierno hegemónico del MAS, que convirtió al Órgano Legislativo en una instancia subordinada para aprobar leyes sin análisis, debate ni responsabilidad, que limitó sus prerrogativas y precarizó la función parlamentaria hasta desnaturalizar su rol dentro del Estado.
El primer síntoma de su crisis son sus resultados. Según datos de la propia ALP, actualmente tiene en tratamiento 984 proyectos de ley. En casi siete meses de gestión logró sancionar solo 47 leyes. En 2024, sobre 945 proyectos de ley que estaban pendientes en ambas Cámaras, únicamente 90 fueron sancionados.
Más del 50% de los proyectos en tratamiento son intrascendentes, ajenos al interés nacional o incluso regresivos. Esto significa que la mayor parte del tiempo, los recursos y la atención del Legislativo se dedican a iniciativas que, por definición, no debieron........
