Desconcierto constitucional
En un último cambio de opinión, el presidente del Estado ha intentado aparentar y transmitir ánimo, al afirmar que el 87% de los parlamentarios apoyan alguna reforma parcial de la Constitución. Pocos días antes, su posición era contraria porque entendía que la reforma resultaba demasiado larga y complicada.
Esas diferencias de apreciación sobre tiempos y procedimientos se han evaporado al calor de la tensión producida por el apresamiento de Fernando Gabriel Cerimedo, el asesor principal del presidente, según sus tarjetas comerciales y las ráfagas de denuncias disparadas por su convaleciente exnovia. Tocado también por el paquete de revelaciones de la víctima del atentado, el presidente prefiere no irritar a sus críticos y se les une.
Puede tratarse de un movimiento puramente táctico, o del inicio del funcionamiento del gobierno de unidad, tan reclamado por figuras y sectores que creen que esa convergencia sería indispensable para tener alguna chance en “cambiar el modelo” reemplazando al Estado por inversores y emprendedores privados.
Si ya estuviese en curso un cambio de Gobierno (el actual por uno de “salvación nacional”, es decir representante de una coalición con opositores -suaves e intensos) ya pueden advertirse tempranas y serias........
