“Ojalá sea una persona blanca cristiana”
Durante la vigilia por el atentado en el “Día del Orgullo Gay” de Berlín, en el que un joven en una furgoneta se estrelló contra una multitud a la que después atacó con un machete, cerca de la Puerta de Brandeburgo, matando a una participante e hiriendo a 29, una activista declaró públicamente, micrófono en mano, que lo primero que pensó al enterarse del ataque fue: “ojalá el atacante no sea un inmigrante musulmán, ojalá sea una persona blanca cristiana”.
Antes de ponerme a teclear me apresuré a verificar que fuera real el video de la muchacha frustrada por la condición migratoria y religiosa del radical islamista.
Luego de revisar la nota en varios sitios serios, di rienda suelta a mi propia frustración. Nos encontramos, una vez más, frente a la relativización de un acto de violencia extrema.
Un crimen que halló rápidamente una justificación humana a partir de la materialización de la “interseccionalidad” (la compu no reconoce este término. En fin, sé que algún día será una computadora de mejores sentimientos).
El concepto de interseccionalidad, introducido a finales de los 80 y en auge ahora, pretende explicar la convergencia de distintos aspectos de la identidad humana, como el género, la raza, la clase social y la orientación sexual, para configurar situaciones de discriminación o privilegio. Lo que permite analizar la........
