Yolanda, eternamente a la OIT que sea
Yolanda, eternamente a la OIT que sea
Alguien puede subir más alto de lo que su competencia permite porque el criterio de su ascenso no es el rendimiento sino la lealtad, el parentesco, la ideología o el favor político.
Cómo una persona, sea cual sea, se eleva en la vida laboral, social y política sin que el Principio de Peter caiga sobre ella como una maldición apropiada, es un enigma. O no. Ya saben que ese famoso principio expresa que en una organización jerarquizada, como lo es la política, uno asciende hasta que demuestra ser incompetente para el puesto alcanzado. ¿Cómo es que ese Principio tan realista no ha terminado con la vida política de Yolanda Diaz después de todas las sandeces, simplezas y dislates que le hemos escuchado y conocido?
Podría ser un enigma pero no lo es. ¿Por qué? Porque el famoso principio puede ser desplazado hacia arriba, que no anulado, por los enchufes, favores, concesiones y favoritismos ideológicos. Alguien puede subir más alto de lo que su competencia real permite porque el criterio de su ascenso no es el rendimiento sino la lealtad, el parentesco, la afinidad ideológica o el favor político. Al subir a un nivel mucho más alto del que merecería, el daño de su incompetencia es igualmente más alto.
De su trayectoria ya podían haberse inferido anomalías. Pasar de ser una abogada comunista y sindicalista (CCOO) para llegar a ser la Primera Dama Roja de la izquierda transanchista, tras traiciones y abjuraciones varias, en plena........
