La guardería moral
La impunidad que protege a Sánchez consiste en presentar cualquier control político como una amenaza contra el progreso, los derechos y la democracia.
La infantilización es un fenómeno visible en Occidente. Se observa claramente en la prolongación de la adolescencia, en la sobreprotección, en la conversión de la fragilidad en identidad y en la creciente dificultad para asumir responsabilidades, riesgos o conflictos. La universidad, los medios, las redes sociales y la política han incorporado esa lógica de proteger antes que exigir, dogmatizar antes que discutir y señalar culpables antes que examinar los hechos; una dinámica que no es una simple tendencia pedagógica sino una forma de desarmar al adulto.
Una sociedad que enseña a interpretar cualquier desafío como agresión, toda frustración como injusticia y todo límite como opresión, acaba produciendo individuos incapaces de gobernarse a sí mismos y, en consecuencia, incapaces de participar con una mínima madurez en el gobierno de los demás.
Es sencillo de entender. Quien ha sido educado para no tolerar la incomodidad difícilmente tolerará la complejidad; quien confunde el desacuerdo con una ofensa apenas podrá admitir el pluralismo. La discusión deja así de consistir en contrastar ideas, valorar resultados o corregir errores. Todo queda reducido a una fábula moral de buenos y malos, un terreno en el que la izquierda........
