Da asco
Prefiero el periodismo a este circo de lealtades compradas.
Durante mucho tiempo pensé que el problema de la política eran las ideas. Izquierdas, derechas, nacionalistas, liberales o conservadores. Cuanto más cerca he estado de los despachos del poder gracias a mi oficio, más convencido estoy de que el problema real respira bastante más abajo. He visto lo suficiente en coberturas y pasillos que nunca habría imaginado desde la redacción. He presenciado cómo se mezclan política, empresas e intereses particulares hasta que resulta imposible distinguir dónde termina el servicio público y dónde empieza el beneficio privado.
Y sí, me da asco. Hay un elemento que me repugna todavía más que los propios hechos y es su absoluta normalidad. Hablamos de personas que llevan tanto tiempo viviendo inmersas en estas cloacas que han dejado de verlas como una anomalía. Lo cuentan, lo justifican y conviven con........
