Si crees que está doblado, es que está roto
Si crees que está doblado, es que está roto
Lo de Belfast es sólo el principio. Y no ha recibido ninguna respuesta. Habrá más y será peor.
Mi hermano mayor fue uno de los últimos españolitos que hizo la mili. Como quería ver mundo, la hizo como oficial y en una fragata recorriendo el Atlántico Norte, que compensa con abundante entretenimiento la comodidad perdida frente a reposar las nalgas en una silla de escritorio o mirar crecer los hierbajos desde una garita. El caso es que mientras estaba en prácticas alguien cometió la imprudencia de permitirle manejar el timón de un patrullero de 350 toneladas. Olvidaron comentarle un detalle; el indicador mecánico del timón marca el ángulo que se le está sumando al giro, no el ángulo en el que se encuentra el timón. Como resultado, para cuando mi hermano favorito dejó de meterle giro, el timón siguió torciéndose hasta finalmente quebrarse: cuando él creía que ya había dejado de girar, en realidad le quedaba mucho recorrido. Tanto, que se pasó de rosca y acabó rompiéndose por pura inercia.
Me ha venido a la cabeza esta anécdota, que sus compañeros de armas le recuerdan cada vez que pueden, a cuenta de los disturbios de Belfast de esta semana. La causa inmediata fue el intento de asesinato en mitad de la calle de un señor cualquiera a manos de un refugiado sudanés que intentó decapitarle después de torturarle salvajemente ante los ojos aterrorizados de los transeúntes. Más........
