¿Sueñan los torrents con amigos imaginarios?
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Para los que creen en otras formas de compartición(y no solo en internet)
Doy clases desde hace diez años, y con el paso del tiempo he presenciado un fenómeno que parece irrenunciable: cada vez es más frecuente encontrar alumnos que ponen cara de what cuando digo la palabra torrent. No solo nunca lo han usado para descargar cualquier cosa, sino que no tienen ni idea de qué es. Me llama la atención, porque la mayoría de mis alumnos han sido estudiantes de cine, y yo no entiendo cómo se pueden ver películas más allá de la cartelera o el catálogo de streaming, si no es en las recónditas profundidades del internet.
La web nació para ser abierta. O al menos así empezó. La historia de los archivos .torrent tiene algo de ese ímpetu inicial, que hoy, con la extrema mercantilización de todos los rincones posibles del mundo real y virtual, suena cada día más lejana. En los años noventa el contenido en internet se compartía de manera centralizada: había un servidor, y todos los usuarios hacían sus descargas desde ahí. El problema fue que los servidores se empezaron a saturar cuando se masificó el uso de las computadoras: ese formato no podía sostener que tantas personas bajaran el mismo contenido a la vez. Para solucionarlo nació el peer-to-peer (P2P), entre pares, una red descentralizada donde cada usuario conectado aporta sus propios recursos y recibe los de los demás, ya sin servidores concéntricos de por medio.
Esa imagen siempre me ha parecido políticamente inspiradora. Un bello ejemplo que confirma de nueva cuenta la ineficiencia de las formas monolíticas con un centro todopoderoso. Frente a ello, claro, la interdependencia de todos los involucrados, el apoyo mutuo. Aunque el canon occidental nos ha hecho creer lo contrario, para el naturalista y teórico del anarquismo Piotr Kropotkin la cooperación está desde los albores. En su libro El apoyo mutuo, publicado en 1902, critica la interpretación que se hace del evolucionismo de Charles Darwin, aquella que pone énfasis en el papel de la lucha como factor clave para la selección natural y la adaptación de las especies. Kropotkin dice no: las especies sobrevivientes no fueron las que derrotaron a otras, sino las que hicieron más amigos. Solo hace falta poner un poco más de cuidado al leer ciertos fragmentos de El origen de las especies para comprender que la tesis sobre la lucha y la sobrevivencia del más fuerte no se sostiene sin la otra parte del argumento, donde la amistad y el apoyo mutuo son esenciales. Según el pensador ruso, no es casual que solo la primera parte del argumento darwiniano trascendiera. ¿Qué imagen de la humanidad devendría si la amistad, en vez de la competencia, se colocara en el origen? La respuesta le juega más a la ficción especulativa que a otra cosa. Quizá Kropotkin vería el nacimiento de las redes P2P como una consecuencia lógica de sus ideas.
El protocolo BitTorrent –su nombre oficial– salió en 2001. Es un sistema de intercambio de archivos que utiliza la red entre iguales para funcionar. Un archivo torrent no es el contenido en sí mismo (la película, canción, libro, programa), sino los metadatos de ese contenido: describen en cuántas partes está dividido e indican cómo localizar a otros usuarios conectados que ya lo tienen. En lugar de descargar desde un solo servidor, se extraen fragmentos de esos otros usuarios. Un cliente BitTorrent –una suerte de mediador, el programa que reúne los fragmentos del archivo en nuestro equipo, como uTorrent o Transmission– coordina todo y se asegura de que se envíen y reciban las piezas de manera eficiente.
Independientemente del contenido del archivo, el protocolo BitTorrent es totalmente legal. Sin embargo, por décadas ha sido un bastión facilitador para las descargas piratas alrededor del globo, es decir, un catalizador en el libre acceso a la cultura. Yo creo que el mero........
