Carta desde Madrid. Fiestas populares
Nombre de usuario o dirección de correo
En general, odio cualquier tipo de fanatismo. Y este es un rasgo de mí que me gusta, que me agrada: estar en contra de todas las devociones ciegas. Supongo que me hace sentir inteligente. Pero hay un cierto tipo de fanatismo que me repugna y envidio a partes iguales, y es aquel que tiene que ver con la fervorosa pasión y la alegría de las fiestas tradicionales, con ese fundirte con la masa que piensa y siente exactamente lo mismo que tú. No lo soporto y, al mismo tiempo, en secreto, siempre he anhelado un poco que me guste.
En este caso, hoy, al ser yo de Pamplona y al encontrarme, también, en Pamplona, me estoy refiriendo, claro, al amor por los sanfermines. En el resto de España, o al menos en mi entorno, se mira a los sanfermines con indiferencia y desdén. A nadie que conozco se le ocurriría ir. Piensan que es horrible y punto, desagradable y punto. Piensan que solo los burros podrían disfrutarlo. Y, sin embargo, aunque en cierto sentido estoy de acuerdo, la verdad es que personas que yo considero sensatas, listas, coherentes, etc., comparten esa dulce alegría cada 6 de........
