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Gobernar la realidad o maquillar la percepción

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05.02.2026

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El 24 de marzo de 2011, hace ya casi 15 años, un numeroso grupo de empresas de comunicación mexicanas firmaron un acuerdo con pautas y criterios editoriales comunes para que en la cobertura informativa de la violencia los medios no se convirtieran en instrumentos involuntarios de la propaganda del crimen organizado, y al mismo tiempo tratar de que los periodistas ejercieran su trabajo con mayor seguridad.

El acuerdo no implicó nunca dejar de cuestionar la efectividad de la acción gubernamental ni renunciar a la crítica de las estrategias de seguridad.

Para un grupo de medios y periodistas afines a Andrés Manuel López Obrador y su grupo, entonces en las filas del PRD, aquello fue un “pacto de silencio”, una “rendición” de la prensa ante el poder, que buscaba ocultar información crucial de una estrategia de seguridad fallida y brutal. La prensa –aseguraban– se había arrodillado ante Felipe Calderón y prometido no hablar de su guerra.

La izquierda dogmática interpretó el acuerdo como un instrumento político. No se trataba de mejorar el periodismo, sino de administrar la verdad de la guerra. En diciembre de 2022, ya como presidente, López Obrador trató de envilecer a un grupo de comunicadores que condenaban el atentado contra el periodista Ciro Gómez Leyva: “Los que están ahora en contra de nosotros, hablando de que no se permite la libertad de expresión, fueron convocados por Calderón y les pidió que guardaran silencio sobre estas atrocidades”, dijo, refiriéndose a masacres y violaciones a derechos humanos cometidas por miembros de las fuerzas armadas. “Es un pacto de silencio. Son exactamente (esos periodistas) los que ahora están en contra de nosotros”.

Esta lectura del pasado ha sido cuestionada por analistas que vivieron aquel momento. Raúl Trejo Delarbre, académico e investigador de la UNAM, especialista en derecho a la información, afirma que aquel no fue un pacto para disminuir las notas acerca de hechos criminales ni disimular excesos del Estado o autoridades. Su espíritu era ético y profesional, enfocado en........

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