La visita del Papa no es un concierto
La próxima visita del Papa a Canarias no puede entenderse como un evento de entretenimiento de masas. Quienes intentan reducirla a una especie de “gran concierto” demuestran una preocupante falta de perspectiva sobre el momento histórico que atravesamos y sobre el papel que determinados liderazgos morales pueden desempeñar en él.
Vivimos tiempos en los que los discursos de odio, la exclusión y la deshumanización del diferente avanzan con inquietante normalidad. Se banaliza el sufrimiento ajeno, se señala al vulnerable (al migrante, al pobre, al distinto) y se construyen relatos políticos que erosionan la convivencia y fracturan nuestras sociedades. En ese contexto, la visita del Papa adquiere una dimensión que trasciende lo espiritual, es, ante todo, un acto profundamente político, en el mejor sentido de la palabra.
Político porque interpela a la sociedad........
