¿Qué queda de aquella Lanzarote?
Hay llugares que cambian con el paso del tiempo. Es algo natural. Las sociedades evolucionan, las generaciones se suceden y las islas, como cualquier territorio, reciben nuevas personas, nuevas costumbres y nuevas formas de entender la vida. Lanzarote tampoco puede permanecer ajena a ese proceso.
Sin embargo, una cosa es evolucionar y otra muy distinta es correr el riesgo de perder aquello que nos hacía diferentes.
Quienes hemos conocido otra Lanzarote recordamos una isla con una personalidad muy marcada. Una tierra en la que las tradiciones, las costumbres, la forma de relacionarse, las fiestas populares, la gastronomía, el habla, la arquitectura y hasta la manera de entender el paisaje formaban parte de una identidad colectiva que se había construido durante generaciones.
Hoy aquella Lanzarote está cambiando a una velocidad que invita, al menos, a detenerse y reflexionar.
El crecimiento demográfico, la llegada de nuevos residentes procedentes de distintos lugares del mundo, la transformación del mercado residencial y el desarrollo económico y turístico han modificado........
