Las cartas marruecas
Ya quisiera tener el don de José Cadalso para escribir otras cartas marruecas en este agosto abrasador y turbio. Ya quisiera elevar mi opinión y hacer ver mi crítica exhaustiva sobre los malos hábitos y defectos de España (eso son las Cartas marruecas de Cadalso). Pero viendo cómo está el país, el nuestro y el de al lado, solo se me ocurre redactar esta epístola: «Querido amigo, espero que al recibo de la presente te encuentres bien. Yo, a Dios gracias, no puedo quejarme. Te imagino ufano y orgulloso por el gran éxito obtenido con vuestra avalancha en Ceuta (dicen que fueron ochenta mil los que un principio eran solo cuarenta y nueve mil o menos). Nunca nos habíais humillado tanto, ni siquiera en aquel tropel que........
