Retirarse del deporte
Las declaraciones de Messi tras retirarse de la selección argentina o la caída en primera ronda del US Open de Djokovic son un recuerdo de que ningún deportista es eterno. Retirarse del deporte en el que has sido un referente, en el que has logrado la gloria, no es sencillo para nadie, pero hay que diferenciar la situación de aquellos que —casi de la noche a la mañana— sufren la crueldad con la que esta sociedad trata a sus ídolos en algunos deportes cuando abandonan el podio y dejan de ser las estrellas a los que los aficionados pedían autógrafos o camisetas y hacerse un selfi, de la de aquellos que son reconocibles durante años y que además tienen la vida resuelta y una cuenta corriente con muchos dígitos. Todos los deportistas de élite se enfrentan, tarde o temprano, al final de su carrera competitiva. La retirada de los deportistas, especialmente los más célebres, siempre nos impacta. Por un lado, los aficionados nos quedamos sin ídolos, de alguna manera huérfanos. Pero ellos tienen que empezar una nueva vida, tienen que aprender a........
