Nunca pierdas la esperanza
Por Enrique Krauze, historiador y escritor mexicano.
El mal radical siempre ha estado presente en la historia. Es ingenuo verlo como una anomalía. La única respuesta es enfrentarlo. El mal radical se ha adueñado desde hace casi tres décadas de Venezuela. Hoy más que nunca hay que apoyar al bravo pueblo que lucha como nunca antes (no exagero el adverbio) para arrojar las cadenas.
En muchos órdenes de la vida, actuar con derrotismo equivale a decretar una quiebra prematura, injustificada, hasta suicida. Estas actitudes pueden partir de muchas causas: una mala lectura de la realidad, un ánimo depresivo, la simple extenuación o la inseguridad en el propio juicio. En última instancia, dejarse vencer es cerrar la puerta al azar. Grave error, porque el azar juega siempre, en la vida y en la historia.
Hace muchos años escuché del gran filósofo polaco Leszek Kołakowski una parábola sobre el poder disuasivo, descorazonador,........
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