La revolución energética lleva acento colombiano
Por Anders Beal, fundador y director ejecutivo de Vaiu Research & Analysis, investigador doctoral en la Universidad de Helsinki e investigador no residente en el Stimson Center en Washington, DC. Las opiniones expresadas son exclusivamente del autor.
En un momento marcado por conflictos crecientes y precios de la energía en alza, Colombia ha emergido como un actor inesperado en la vanguardia de la transición energética global, pese a ser un productor importante de combustibles fósiles. En este contexto, la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán y Líbano amenaza con profundizar la inestabilidad internacional, lo que hace más urgente preguntarse qué papel pueden desempeñar los países latinoamericanos. Lejos de los epicentros del poder tradicional, estas naciones podrían ofrecer visiones alternativas de cooperación y una hoja de ruta más sobria frente a las tensiones geopolíticas que hoy sacuden el sistema internacional.
Es precisamente en ese vacío de liderazgo donde Colombia ha decidido actuar. El país co-organizará la Primera Conferencia sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles. El encuentro se produce tras las persistentes críticas de grupos ambientalistas que señalan que los cabilderos de los combustibles fósiles y las naciones productoras de petróleo han saboteado las cumbres climáticas anuales de la ONU, incluida la reunión COP30 en Brasil el pasado noviembre. Como resultado, no existe una hoja de ruta formal ni siquiera para una eliminación gradual de los combustibles fósiles, a pesar de que los impactos del cambio climático siguen........
