Ojo con el Congreso
Que Colombia cierre un periodo legislativo con los expresidentes del Senado y de la Cámara, Iván Name y Andrés Calle, privados de la libertad, no es una anécdota política ni un dato más en la página judicial: es una imagen poderosa y vergonzosa de lo que ocurre cuando el Congreso deja de cumplir su función esencial y se convierte en un espacio sin controles, sin límites y sin consecuencias.
Esa fotografía debería bastar para entender lo que está en juego este 8 de marzo, porque los congresistas que elijamos serán quienes tengan la responsabilidad de vigilar al próximo gobierno, de revisar cómo se gasta cada peso público, de exigir explicaciones y de impedir que la corrupción vuelva a instalarse como una práctica tolerada en el corazón del poder.
No se trata de un caso aislado ni de........
