No todo lo que brilla es oro
La minería de oro en Colombia es un ejemplo perfecto de lo que pasa cuando el fanatismo ambiental triunfa. Tenemos uno de los subsuelos auríferos más prometedores del mundo, precios internacionales históricamente altos y una tradición minera centenaria. Y, sin embargo, más de 80% del oro que se produce en el país es ilegal. No informal: ilegal. Es decir, al margen de títulos, licencias ambientales, obligaciones laborales y, por supuesto, del pago de impuestos y regalías.
Colombia no es un actor marginal. El país produce cerca de 60 a 70 toneladas anuales. Esa riqueza, que debería traducirse en inversión, empleo formal y recursos fiscales, se diluye en una economía paralela dominada por retroexcavadoras clandestinas, mercurio vertido a los ríos........
