El sobregiro de la Tierra , por José De Echave C.
He recibido varios mensajes sobre el último artículo que publiqué en La República (“Economía, a 40 grados y más a la sombra”). El artículo fue consecuencia de experimentar, por primera vez en mi vida, una semana completa a más de 40 grados de temperatura, con picos de 45 grados.
Desde entonces, las canículas (olas de calor extremo) se han seguido repitiendo en buena parte de Europa, América del Norte, Asia, con una serie de secuelas: sequías generalizadas, incendios forestales que se siguen multiplicando, flora, fauna y sectores productivos devastados, como el agro, poblaciones confinadas, un número creciente de personas fallecidas como consecuencia de las altas temperaturas. Según la prestigiosa revista científica The Lancet, las olas de calor extremo matan en todo el planeta 490 mil personas al año, convirtiéndose en el evento climático más letal, incluso más que los huracanes y las inundaciones.
Los científicos y expertos en los temas del clima, que hasta hace muy poco eran llamados despectivamente por los grandes medios y los grupos de poder económico y político como “ecologistas alarmistas”, han recordado que todo lo que está pasando en Europa y en buena parte del planeta ha sido anunciado con detalle y rigor hace décadas en decenas de reportes publicados, ampliamente difundidos en foros y cumbres mundiales del clima.
No olvidemos que, hasta hace algunos años, el actual presidente de los Estados Unidos afirmaba, sin ningún empacho, que: “El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos para que la manufactura de los Estados Unidos no sea competitiva” y que la narrativa de la crisis climática era la “mayor estafa de la historia”. Líderes empresariales de industrias cuestionadas, como las de hidrocarburos, minería, automotriz, etc., y gobernantes, sobre todo de extrema........
