Chavista y amigo de las FARC
Tengo que tener cuidado con lo que escribo en esta columna, porque decir una verdad que incomode a Iván Cepeda puede terminar en una denuncia penal. Él mismo lo anunció hace algunos meses: perseguirá judicialmente a cualquiera que afirme que es el candidato de las Farc. Otra forma -ya conocida- de perseguir opositores.
Su argumento es defender su honra. Y es allí donde surge la pregunta: ¿realmente resulta deshonroso para Cepeda que el país lo vincule con criminales con los que se mostraba cómodo posando en fotografías hace algunos años?
No me refiero únicamente a las imágenes que tiene con guerrilleros de las Farc en el marco de la firma del acuerdo de “paz”. Me refiero, sobre todo, a fotografías tomadas en contextos distintos. En al menos dos de ellas se le ve sonriente conversando con Romaña,........
