El costo de elegir
Vivimos en una época que glorifica la libertad de elegir. Elegir carrera, pareja, proyectos, ideas políticas, incluso identidades. Elegir se convirtió en símbolo de autonomía. Sin embargo, casi nunca hablamos del otro lado de esa libertad: el costo. Elegir no es simplemente decidir entre dos opciones. Elegir es aceptar el precio de aquello que decidimos.
Cada decisión abre un camino y, al mismo tiempo, descarta otros. Cuando elegimos algo, inevitablemente dejamos atrás múltiples posibilidades. Aun así, solemos vivir como si las decisiones fueran neutras, como si el tiempo no terminara pasando factura. Celebramos la libertad de elegir, pero evitamos preguntarnos si estamos dispuestos a........
