Jerí, el núbil
Me refiero a las declaraciones del primer ministro Álvarez sobre el llamado Chifagate. Es la primera vez en nuestra historia que un alto funcionario del gobierno pone en duda la capacidad del presidente que lo nombró para entender las dimensiones del cargo que ocupa: “Uno, a esa edad (38), no está preparado para tantos cambios en tan poco tiempo”, ha dicho (EC, 19ENE26).
Álvarez se refirió a lo que puede representar haber pasado de ser un congresista casi imperceptible a presidir la Comisión de Presupuesto, luego el Pleno y ahora el gobierno, todo en menos de dos años y medio. Para el señor Álvarez, 38 años son muy poco para tanto. Pero, preferencias aparte, Daniel Noboa llegó a la presidencia de Ecuador a los 35, Gabriel Boric a la de Chile a los 36 y, en El Salvador, Nayib Bukele llegó al cargo a los 37.
La edad, 38 años, por donde se le mire, no constituye una disculpa razonable para salirse tanto del libreto.
El giro edaísta —pretender que hay edades para cada cosa— agrega poco a esta historia. A fin de cuentas, se trata de lo que pensamos sobre la capacidad del señor Jerí para tomar decisiones. Si el señor Álvarez duda de esa capacidad, entonces tendría que dudar también de su propia capacidad para elegirlo como primer ministro. Salvo, claro, que él sienta que no fue elegido para el puesto por el señor Jerí, sino por alguien más; ya nos dirá él quién.
En cualquier caso, el silencio del señor Jerí ha sido abrumador. Resonó........
