Entre lo imperfecto y lo peligroso
Tres hombres en el poder. Los tres son gais. Uno lo menciona en casi cada entrevista, lo convierte en credencial política, lo lleva como estandarte. Los otros dos, casi nunca. ¿Es eso hipocresía de su parte? ¿O es, al contrario, una posición más coherente sobre qué tiene que ver la vida privada con el ejercicio del poder?
Juan Daniel Oviedo trata su homosexualidad como parte central de su identidad pública. Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, es abiertamente gay y casi nunca lo menciona en contexto oficial. Amir Ohana, presidente del parlamento israelí, es gay, está casado con un hombre, milita en un partido conservador, y su identidad pública es la de un parlamentario, no la de un político gay. El contraste no es trivial.
La posición de Oviedo no es original. Es el resultado directo de un proyecto intelectual y político que nació en Europa en el siglo XX y que tiene un objetivo claro: usar las identidades de grupo como arma contra el orden capitalista. La Escuela de Frankfurt, una corriente neomarxista que abandonó la clase obrera cuando esta no quiso hacer la revolución y reemplazó al........
