Elogio del minifundismo
Al llegar a los campos de Zamora y ver la escala del tractor que araba una geometría que no conseguía abarcar con la mirada, la boca se le abrió como un pozo. Eran los años 90 del siglo pasado, el tractor estaba equipado con aire acondicionado y reproductor de discos compactos, comodidades con las que no contaban muchos coches. El propietario de del latifundio y un ayudante cultivaban sin grandes sudores remolacha. El segundo sacaba para vivir y el primero para mandar a los hijos a la universidad y cambiar el Mercedes a tojateja cada año, aunque prefería guardar para las campañas........
