El delito cambia de calle
Durante muchos años hemos identificado la seguridad de una ciudad con aquello que sucedía en sus calles. Un robo con fuerza, un hurto, un delito de lesiones o la sustracción de un vehículo eran hechos visibles, vinculados a un lugar concreto y, en muchas ocasiones, a determinadas zonas de Ourense. Esa era, en buena medida, la delincuencia que el ciudadano veía y percibía. Hoy esa fotografía se ha vuelto más compleja.
Los últimos datos del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior dejan una primera conclusión: Ourense sigue siendo una ciudad segura. Durante el primer semestre de 2026 se registraron 2.297 infracciones penales en la capital, un 1,9% menos que en el mismo periodo del año anterior. En la provincia la reducción fue del 2,6%. Los robos con violencia e intimidación descendieron en la ciudad un 63% y los hurtos un 9%.
Son buenos datos y detrás de ellos hay un trabajo que merece ser reconocido. Cada día hay profesionales de la Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local y Unidad de Policía Adscrita patrullando nuestras calles, investigando delitos, identificando a sus autores y desarrollando una labor preventiva que pocas veces ocupa titulares. Buena parte de ese trabajo permanece fuera de la vista del ciudadano. Una operación policial puede conocerse cuando culmina con detenciones, pero detrás puede haber semanas o meses de investigación,........
