Antígona, la estirpe maldita
Mérida, capital de la Comunidad Autónoma de Extremadura, es un buen ejemplo de cómo una pequeña ciudad de provincias -su padrón no alcanza los 62.000 habitantes-, muy calurosa en verano y sin costa puede consolidarse como polo institucional y turístico, entre otros aspectos, gracias a su magnífico Festival Internacional de Teatro Clásico que se celebra cada (tórrido) estío en el imponente marco de su Anfiteatro Romano.
Por allí desfilarán en estas semanas (o lo han hecho ya) desde obras puramente clásicas, como Medea, de Eurípides, o La Comedia de la Olla, de Plauto, hasta versiones adaptadas de (o inspiradas en) la dramaturgia romana, como Timón de Atenas, de Shakespeare, o Cómicos de Roma de David Mamet. La apuesta no se queda ahí, sino que alcanza a otras disciplinas, con la representación, por ejemplo, de Spartacus, a cargo del Ballet de Düsseldorf.
Entre la variedad de........
