It's always Knicks
En 1993 se abrió un cráter en la placa norteamericana. Una promesa transformó al mejor basquetbolista en pelotero, viajando por los campos menores del béisbol estadounidense. Fue un vacío legal, un lapso de dos años en el medio de la tiranía de sus dos three-peat con los Bulls. Después llegó el comunicado de prensa más famoso de la historia. “I´m back” y se acabó la fiesta.
Ewing y Olajuwon fueron las estrellas de la primera final sin Michael Jordan. Se la embucharon los Rockets ratificando la leyenda negra de los Knicks. Los de Nueva York viajaron a Houston con ventaja, a un partido del anillo. Con un ajustadísimo 84-86 y siete segundos, Starks se escora hacia la izquierda, lanza, pero el triple es punteado por el infinito pívot de los Rockets. El sueño de la Gran Manzana se esfuma en el limbo y surge una nueva depresión.
La NBA abrió el telón en 1947 y tan solo seis después ya le........
