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La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo

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21.04.2026

La activista María Galindo no solo le pasó tijera al Tipoy del Oriente Boliviano, si no también, hizo trizas a la ética del periodismo, y debe quedarnos como lección la responsabilidad de contextualizar y medir el impacto, antes de difundir, un hecho que no solo ofende la dignidad de nuestros pueblos, si no que también atenta contra la Constitución Política del Estado (CPE) y nuestras normas, en un contexto en el que, la civilización del espectáculo, la entronización de ídolos falsos y las guerras por el “like”, desplazan los valores, la cordura y el cimiento de la paz y armonía de nuestros pueblos.

Veamos primero algunas consideraciones legales: La Constitución Política desarrolla en el Cap.4 y art. 30 destaca que: Es nación y pueblo indígena originario campesino toda la colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica, instituciones, territorialidad y cosmovisión (…)

EN EL MARCO DE LA UNIDAD DEL ESTADO y de acuerdo con esta Constitución las naciones y pueblos indígena originario campesinos gozan de los siguientes derechos: ,

A existir libremente.

A su identidad cultural, creencia religiosa, espiritualidades, prácticas y costumbres, y a su propia cosmovisión.

a que sus saberes y conocimientos tradicionales, su medicina tradicional, sus idiomas, sus rituales y sus símbolos y VESTIMENTAS sean valorados, respetados y promocionados.

SOBRE EL ROL DE LA PRENSA: El artículo 107 de la CPE dice que “los medios de comunicación social deberán contribuir a la promoción de los valores éticos, morales y cívicos de las diferentes culturas del país (…)y el parágrafo 2, que “La información y las opiniones emitidas a través de los medios de comunicación social deben respetar los principios de veracidad y responsabilidad (…)

Pasemos ahora a nuestro rol como informadores. El periodista colombiano, Javier Dario Restrepo, considerado padre de la ética, dice que “el papel del periodista al ofrecer información es proteger al receptor de su mensaje contra los intentos propagandísticos o de alteración de la información, por eso el buen periodismo interpreta, contextualiza, da antecedentes y dirige la mirada hacia las consecuencias de lo que está sucediendo.

Ese deber ser está plasmado en el art. 2 del Código del Tribunal  Nacional de Etica Periodística de Bolivia: *“Presentar las distintas facetas de una información, tomando en cuenta necesariamente, las diversas fuentes correspondientes al suceso”*y que en este caso hasta tenemos ventajas porque no era en un pograma en vivo, si no un Podcast que nos da oxígeno como para medir el impacto del performance que se originó. Después de estas consideraciones nos quedan entonces algunas preguntas:

1.- ERA REALMENTE IMPORTANTE ENTREVISTAR A MARÍA GALINDO, a no ser para que explique por que desarrolla una campaña contra Santa Cruz, la unidad y la paz de Bolivia, en varios momentos: cuando criticó al carnaval, cuando escribió en los pasos de cebra de la Catedral Metropolitana  palabras irreproducibles, cuando pintarrajeó el Comité Pro Santa Cruz, cuando observó nuestro escudo y  cuando dijo que ”Santa Cruz no es Miami”.

Y bueno, si por el contrario, en el marco de la libertad de expresión y de prensa se hizo la entrevista y por el contrario, se arrojó mas leña al fuego y se vio que cortó el Tipoy del Oriente Boliviano afirmando que se trata de una imposición de los españoles que nos colonizaron. Cabe señalar que en el marco del derecho a la réplica y la contraparte, que manda cumplir el art. 106 de la CPE, por qué no se entrevistó a una historiadora o representante de Santa Cruz para que pueda hablar del significado del Tipoi para los orientales y en el marco del equilibrio, se pasaban las dos entrevistas al mismo tiempo.

LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN está consagrada en el art 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos reconocida en la CPE, también  en su art. 21 inc. 3, 106 y 107, igual que el art. 13 del Pacto San José de Costa Rica. PERO TIENE LIMITES. La Relatoría de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos señala que la propaganda de la guerra y la apología del odio que constituya incitación a la violencia, constituyen faltas graves, según el artículo 13.5 de la Convención Americana de Derechos Humanos.

El caso mas emblemático de sanciones por excesos de la libertad de expresión ha sido la condena a cadena perpetua de tres periodistas de la Radio Mil Colinas por incitar a la etnia de los Hutus, “A CORTAR LA CABEZA DE SUS CONTRARIOS, LOS TUTSIS Y COMERSE SUS CORAZONES”, durante la revolución en Ruanda, en 1994. En esa oportunidad murieron,en la contienda, alrededor de 1 millón, de los 7 millones de habitantes de ese país.

VOLVEMOS A LA CIVILIZACIÓN DEL ESPECTÁCULO. El escritor peruano Mario Vargas Llosa ya en 1994 había advertido  “que la  influencia del periodismo en la civilización del espectáculo se revela en ese periodismo que busca entretener informando, de modo que la prensa que conquista grandes públicos no es la seria y de rigor, sino la que se ocupa del chisme, de la vida privada Y DE LA CATÁSTROFE”.

Y para cerrar, el llamado reportero del Siglo, el polaco Rizards Kapuscinki nos hace reflexionar que “Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos.*Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”… Llevo mas de 30 años en el oficio y también me he equivocado. Seamos buenas personas y planifiquemos dos y tres veces cómo actuar en este tipo de situaciones, porque en limpio, me queda la experiencia y que tenemos que pensar siempre en construir y no destruir, muchas veces por tener más “likes”.


© La Razón