¿Hay más maricas de derechas o de izquierdas?
El carnaval de carrozas de ayer vuelve a situarnos en la distópica realidad que no quieren admitir los que dirigen las riendas del «colectivo», a sabiendas de que todo es mentira, un espectáculo tan falso como los pechos de La Prohibida. Lo del «colectivo» es absolutamente distorsionador y chocante porque no hay un censo tan diverso al que se pueda unir en el mismo casillero. Pero mientras nadie diga otra cosa, el lenguaje hace de las suyas y parece advertirnos de que fuera de ese «colectivo» hay una jauría que enseña las fauces, ya ves, a tipos de gimnasio que nos dejarían la cara como a Topuria en la Casa Blanca. No........
