El hombre del banco
Camino por la acera de la calle Menéndez Pelayo de Madrid, a toda prisa. En realidad, llego antes de la hora a la presentación del poemario de mi amigo Fernando Conde, Sostener el cielo, en la biblioteca Eugenio Trías. Pero la costumbre marca el habitual ritmo acelerado de mis pasos, el de quien no sabe caminar si no va a alguna parte. En el recorrido, se cruzan conmigo infinidad de transeúntes cuya velocidad compite con la mía. Casi todos llevan un móvil en la mano que les aísla del mundo. Apenas ven el suelo que pisan o a........
