Raíz
Cuando llegas a vivir a una ciudad grande, procedente de tu ciudad chica o de tu pueblo, todo el mundo te dice que, lo mejor de ese cambio, es que no te conoce nadie. Que nadie sabe cómo te llamas. Que eres anónima, que puedes vestir como quieras y hacer lo que quieras sin que nadie te juzgue, porque nadie te importa y tú no importas a nadie. Tú no le importas a nadie.
Sin embargo, en la «España vaciada» (horrible nombre para lo que ha sido de toda la vida la España rural), algo se está moviendo........
