Pp y Vox pactan. Sánchez pacta en “Defensa de la Democracia”
Han transcurrido 4 meses desde que se celebraron las primeras elecciones del actual ciclo autonómico -comenzado en Extremadura el pasado 21 de diciembre- y finalmente Pp y Vox han alcanzado un acuerdo para gobernar en coalición los próximos 4 años. Vox ha obtenido una vicepresidencia y una consejería de Familia y Servicios Sociales que asumirá su candidato Óscar Fernández, y otra de Agricultura, Ganadería y Medio Natural. Además de ello se ha comprometido Vox a apoyar la aprobación de cuatro Presupuestos, lo que evitará que se repitan situaciones que llevaron a una práctica ingobernabilidad. Tras este acuerdo que investirá a María Guardiola nuevamente como Presidenta, se abre la puerta a acuerdos similares en Aragón y Castilla y León, aunque con la incógnita de si será posible formalizarlos antes de las próximas elecciones andaluzas del 17 de mayo. Y porque se estaba asumiendo el riesgo para los de Abascal de ser presentados como un formación política no para gobernar sino para que no se pudiera hacerlo. Ese hecho, unido a los problemas internos materializados en una crisis con la expulsión y salida de dirigentes muy significativos del partido, han facilitado que finalmente la voluntad expresada con absoluta claridad por los extremeños en las urnas se refleje en un Gobierno de coalición. No es un ejemplo positivo que quienes son elegidos para materializar una alternativa política al sanchismo se comporten más como adversarios políticos entre ellos que como necesarios aliados -por supuesto con sus lógicas diferencias- para lo que fueron elegidos por los votantes. Y caer en la trampa de considerar a Vox como la encarnación de la “ultraderecha“ a quien se pretende expulsar del espacio de lo “políticamente correcto” por parte de formaciones cuyo ADN ideológico es el comunismo marxista, condenado por el Parlamento Europeo junto al nazismo, como causantes de los mayores regímenes totalitarios y responsables de millones de muertos. Sin olvidar a la democracia propia de los sucesores políticos de ETA, la organización terrorista causante de más de 850 asesinatos y multitud de víctimas. Que son excarcelados sin pedir perdón ni expresar arrepentimiento alguno por sus crímenes. Todos ellos imprescindibles socios y aliados del sanchismo para perpetuarse en el gobierno. Entre tanto, y recién llegado de visitar a su gran amigo Xi Jinping con quien está situado en “el lado correcto de la Historia”, Sánchez copreside hoy en Barcelona la IV Conferencia internacional en “Defensa de la Democracia”. Contra “el extremismo, la polarización y la desinformación”, en compañía entre otros muchos de Lula da Silva, Scheinbaum y Petro. No consta de momento que estén invitados ni Xi Jinping, ni sus estrechos aliados y acreditados demócratas Yolanda Díaz, Otegi y Puigdemont.
