Una lección para Sánchez: pactos basados en la ética
Los votantes se han expresado con claridad en Extremadura, Aragón y Castilla y León, dando una victoria clara al PP, pero sin mayorías absolutas. Por su parte, Vox ha logrado muy buenos resultados. Como es normal en cualquier campaña, las dos formaciones se han criticado duramente, porque compiten por un mismo espacio electoral. Es bueno que no se hagan los ofendidos. A nadie en el PP le gusta que le califiquen como la derechita cobarde y una larga lista de descalificaciones que utilizan los dirigentes y candidatos de Abascal. No sería malo que todos se pusieran en el lugar del otro. Pepa Millán, la portavoz en el Congreso, tiene mala memoria cuando acusa al PP de «antidemocrático» por pasarse toda la campaña «insultando» a Vox. A estas alturas, seguir con el tema de hacerse los ofendidos, me es igual quién lo haga, resulta bastante inmaduro. En las tres comunidades, el centro-derecha ha superado el 50 por ciento de los votos, el sanchismo ha fracasado estrepitosamente y la izquierda es irrelevante. En el momento en que se pongan de acuerdo para formar gobierno, el PSOE queda en una situación patética.
Es muy importante que el centro-derecha consiga el mayor número de senadores para aumentar su mayoría en el Senado, a la espera de que sea lo suficientemente amplia para elegir magistrados del Tribunal Constitucional que sean firmes defensores de la Constitución. Es una gran oportunidad para acabar con la etapa siniestra y oscura que ha protagonizado Cándido Conde-Pumpido. A diferencia de su padre, que fue un gran jurista, no es más que un operador del Derecho que ha vendido su alma al sanchismo a cambio de un plato de lentejas. Ni siquiera de un cocido madrileño, que tiene dos. Uno de los mejores juristas de nuestro país, que admiraba mucho a su padre, me comentaba que se hubiera sentido horrorizado viendo lo que hacía su hijo atacando al Supremo. Por tanto, es muy urgente que el PP y Vox cierren un pacto que muestre que son capaces de garantizar la estabilidad en las tres comunidades y que lo hacen con buena gestión, rigor y ética. Frente a la corrupción moral y económica del sanchismo, existe una alternativa que defiende el Estado de Derecho.
Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
