Las largas vacaciones de un presidente
A lo largo de esta legislatura crepuscular, ha cometido numerosos errores y han aparecido escándalos extraordinariamente graves que han triturado las banderas de la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción que justificaron la moción de censura que le llevó al poder. Por supuesto, no puede esgrimir la bandera feminista tras las aficiones sexuales de Ábalos y Koldo o el descubrimiento de los negocios de prostíbulos femeninos y masculinos de la familia Gómez. Lo peor de todo ello es que no ha dado explicaciones y creo que se hubiera defendido mejor actuando con absoluta transparencia. Ha estado muy mal aconsejado y se ha rodeado de aquellos que le traicionaron o los que apoyaron a su rival en las primarias que le llevaron a recuperar la secretaría general del PSOE. A todos ellos tendría que haberlos apartado de su lado, porque no hay nada peor que los pelotas, los mercenarios, los lobistas y los zascandiles. En lugar de fichar utilizando como criterio el mérito y la capacidad, prefirió completar esos perfiles con gente mediocre. Al final, tiene el control del Gobierno y del partido, como nunca nadie antes lo había conseguido, pero ha tenido que pagar un precio que le ha conducido a la catastrófica situación actual.
La gestión de la crisis de Ceuta es el mayor error de su gestión, ya que ha priorizado seguir de vacaciones en lugar de trasladarse varios días a esa ciudad y liderar la respuesta a la situación catastrófica que se ha generado. Con el despilfarro........
