María Guardiola, no, doña María Guardiola
Como primera providencia he de resaltar que me gusta mucho más la nueva María Guardiola que la vieja María Guardiola. La que finalmente ha comprendido que el centroderecha no es el wokismo sino ese liberalismo constitucionalista que no tiene que ir permanentemente pidiendo perdón al enemigo por el mero hecho de existir. La que defiende Almaraz con uñas y dientes. La que ha jubilado el aplauso a campañas grotescas y corruptas del Ministerio de Igualdad de la liberavioladores Irene Montero y esas suicidas bofetadas como panes a los que fueron y volverán a ser sus socios, los hombres y mujeres de Vox. La que en su fuero interno seguro que se avergüenza de haber advertido en medio de las negociaciones para la investidura de 2023 que no dejaría entrar en su Gobierno «a quienes niegan la violencia machista, deshumanizan a los inmigrantes y tiran a la........
