menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El diablo se llama María Jesús San José

16 0
25.04.2026

Nunca agradeceremos lo suficiente a José Luis Castro, juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, sus permanentes esfuerzos por hacer prevalecer la legalidad sobre la política en la concesión de permisos a los etarras más sádicos. Ayer, hoy y siempre. Su último gesto ha sido sencillamente maravilloso en términos legales y morales. Ha cancelado la resolución del miserable Gobierno vasco que permitió la semilibertad de dos auténticos monstruos: Soledad Iparraguirre, alias Anboto, y Juan Ramón Carasatorre, Zapata. La primera fue jefa de la banda terrorista, acumula 14 asesinatos –aunque seguramente ordenó varias decenas– y fue condenada a 800 años de prisión. Al segundo le cayeron tres décadas por una de las muertes más crueles que se recuerdan: la del teniente de alcalde popular en el Ayuntamiento de San Sebastián, Gregorio Ordóñez, en el bar La Cepa en 1995. Zapata perpetró el crimen a........

© La Razón